Mientras que los agonistas del receptor GLP-1 se han establecido como medicamentos poderosos para la diabetes tipo 2, ahora están causando revuelo en el tratamiento de la diabetes tipo 1 también. La prescripción fuera de indicación se ha disparado de un insignificante 0.3% en 2010 a 6.6% en 2023. Los médicos se están subiendo al carro más rápido de lo que la investigación puede seguir el ritmo. Típico.
El atractivo es obvio. Estos medicamentos ofrecen mejoras modestas en el control glucémico mientras ayudan a los pacientes a perder peso—aproximadamente 4 kg en promedio. No está mal para personas que constantemente luchan contra el aumento de peso relacionado con la insulina. Funcionan mejorando la secreción de insulina (lo poco que pueda haber), suprimiendo el glucagón y ralentizando el vaciado gástrico. Además, te hacen sentir lleno. Doble victoria.
Liraglutida lidera el grupo en estudios de diabetes tipo 1, pero semaglutida y tirzepatida rápidamente se están convirtiendo en los favoritos de los médicos—sin importar la aprobación de la FDA. La buena noticia es que, a diferencia de los inhibidores SGLT2, los GLP-1 no aumentan marcadamente el riesgo de cetoacidosis diabética. Eso es enorme.
Pero no todo son arcoíris y unicornios. ¿Efectos secundarios gastrointestinales? Sí, muchos. De hecho, los estudios muestran un aumento significativo con casi tres veces más probabilidades de experimentar estos eventos adversos en comparación con el placebo. Y los beneficios de reducción de glucosa podrían desvanecerse con el tiempo. Todavía esperamos datos sólidos sobre la seguridad a largo plazo. La indiferencia colectiva de la comunidad médica sobre esta brecha de conocimiento es preocupante. El monitoreo regular de azúcar en sangre antes y después del ejercicio es crucial para los pacientes que manejan su condición.
Algunos pacientes se benefician más que otros. ¿Tienes péptido C detectable? Qué suerte—los GLP-1 podrían funcionar mejor. ¿Tienes sobrepeso? Estos medicamentos podrían ayudar. ¿Luchando con el control glucémico sin caer en hipoglucemia? Vale la pena intentarlo.
El monitoreo continuo es esencial. Estos no son medicamentos de configurar y olvidar. Las dosis de insulina necesitan ajuste, los efectos secundarios requieren atención. Según el estudio de UTSouthwestern, los pacientes que usan GLP-1RA mostraron reducciones significativas tanto en el peso como en los requerimientos de dosis de insulina.
La tendencia hacia el uso de estos medicamentos en la diabetes tipo 1 refleja la desesperación por mejores opciones. Los enfoques tradicionales solo con insulina dejan mucho que desear. Pero adelantarse a la evidencia tiene consecuencias. Los pacientes merecen tratamientos basados en investigación sólida, no solo en teorías prometedoras.