El momento de tu entrenamiento importa más de lo que podrías pensar. Investigaciones recientes han revelado algo que muchos no esperaban: hacer ejercicio después de las 6 p.m. podría ser la clave para un mejor control del azúcar en sangre. No es broma.
Adultos con sobrepeso u obesidad muestran reducciones significativas en los niveles de glucosa cuando sudan en las horas vespertinas. Un estudio siguió a 186 individuos con impedimentos metabólicos durante dos semanas completas. Y no estamos hablando de cambios mínimos. Comparado con quedarse en el sofá viendo televisión, el ejercicio nocturno disminuye la glucosa en un promedio de 1.28 mg/dL.
La ciencia confirma: ejercitarse después del atardecer reduce significativamente tus niveles de glucosa mientras los televidentes acumulan azúcar.
Puede no sonar impresionante, pero para quienes luchan contra problemas metabólicos, es oro puro. Los científicos están bastante entusiasmados con estos hallazgos. ¿Quién diría que la hora del día importaría tanto?
El ejercicio vespertino no solo afecta los niveles de glucosa inmediatos. También mejora los niveles nocturnos mientras duermes. Increíble, ¿verdad? Tu cuerpo sigue trabajando mientras roncas.
El metabolismo de lípidos también se beneficia. Esos postres que comiste podrían no aferrarse tanto a tus caderas si haces ejercicio más tarde. Los investigadores utilizaron acelerómetros triaxiales para monitorear con precisión los patrones de actividad física durante el estudio. Un breve ejercicio después de las comidas puede ayudar a regular los niveles de azúcar en sangre de manera efectiva. Pero espera, hay más.
El ejercicio nocturno supera consistentemente al matutino cuando se trata de reducir la resistencia a la insulina. Mala suerte para los madrugadores. La ciencia ha hablado. Aunque ejercitarse en la tarde también es bueno, simplemente no alcanza los mismos resultados que después de las 6.
Los médicos están tomando nota. Ahora consideran el horario al prescribir rutinas de ejercicio. No es solo cuestión de «haz ejercicio y punto». Es «haz ejercicio a la hora correcta«.
Los expertos recomiendan actividad moderada a vigorosa para obtener los mejores resultados. Claro, se necesitan más estudios.
Los científicos quieren saber cómo combinar este enfoque con estrategias dietéticas. También buscan confirmar estos efectos a largo plazo. Pero por ahora, la evidencia es convincente.
Si buscas mejorar tu control glucémico, tal vez sea hora de reorganizar tu agenda. El ejercicio nocturno podría ser tu nuevo mejor amigo metabólico.